El verano es una de las estaciones más atractivas para emprender un viaje hacia la provincia más austral de la Argentina. El entorno fueguino, integrado por costas, bosques, lagos y montañas, puede apreciarse en su totalidad durante las más de 17 horas de luz solar que caracterizan a las jornadas estivales.
A Tierra del Fuego se puede arribar por mar, tierra, o aire. Quienes elijan esta última opción, ingresando por el aeropuerto de la capital provincial, serán espectadores de un paisaje único: cuando el avión comienza su descenso, los picos nevados de las montañas van cediendo paso al imponente Canal Beagle, un brazo interoceánico de 180 kilómetros que une el Atlántico con el Pacífico.
Navegar sus aguas es una de las experiencias clásicas y más fascinantes de Ushuaia. Catamaranes y motoveleros se aventuran por los canales fueguinos en diversos circuitos, como el de la Isla de los Lobos, de tres horas de duración, y el de la Pingüinera, que en el doble de tiempo, recorre las islas de los Pájaros, de los Lobos, el insigne Faro Les Eclaireurs, la isla Gable y el paso Mackinlay para culminar en isla Martillo, donde reside una colonia de pingüinos magallánicos y una creciente de pingüinos papúas. También es factible tomar el itinerario que desembarca en la estancia Harberton.
Otra forma de descubrir el famoso canal explorado por el capitán Robert Fitz Roy es mediante el buceo, admirando las profundidades de las aguas subantárticas, poseedoras de gran riqueza de flora y fauna y bosques submarinos.
Dentro del denominado turismo convencional, la ciudad de Ushuaia ofrece el city tour, las visitas a los museos Marítimo y del Presidio Ushuaia, del Fin del Mundo, Yámana y de la Ciudad; así como también el Paseo de los Artesanos, el Glaciar Martial y el Parque Nacional Tierra del Fuego.
Para quienes disponen de poco tiempo, resulta recomendable la excursión que combina bus, el Tren del Fin del Mundo y un barco para recorrer postales  emblemáticas del Parque Nacional, como bahía Ensenada, lago Roca y bahía Lapataia, donde se aborda un catamarán que transita por espectaculares bahías, islas y penínsulas.
Los viajeros de espíritu aventurero también hallarán actividades acordes a sus preferencias: podrán realizar travesías 4×4 para acercarse a parajes de naturaleza virgen, escaladas en roca sobre la cordillera fueguina y en hielo en la zona de cascadas, mountain bike, canopy, canotaje, safaris fotográficos y cabalgatas de duración y dificultad diversa.
Si de caminar se trata, las salidas de trekking varían desde tres horas, teniendo como objetivo al glaciar Martial, hasta dos días, llegando al cerro Alvear. Dentro del Parque Nacional, ubicado a sólo 12 kilómetros del centro urbano, se pueden alcanzar puntos panorámicos con vistas a cumbres, lagos, ríos, turbales y bosques.

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