Si bien durante la temporada estival es cuando Los Antiguos vibra gracias al colorido de los cerezos y los brillantes azules del lago Buenos Aires, las propuestas en esta localidad cordillerana no se agotan al aproximarse las bajas temperaturas: las opciones van desde los paseos urbanos hasta diversas actividades de turismo activo.
Este destino emplazado en el noroeste de la provincia de Santa Cruz invita a ser contemplado desde las alturas desde sus cuatro miradores. El primero de ellos, el Uendeunk -que significa “espíritu bueno”- se ubica en pleno centro, sobre la avenida 11 de Julio. Una escalinata conduce a la cima, junto al Monumento al Tehuelche, desde donde se divisa el pueblo en su totalidad y el imponente lago Buenos Aires, el segundo más importante de Sudamérica por su extensión. Desde ese punto, en automóvil se accede al mirador del Valle, el cual es el punto panorámico más alto de la localidad. Dos kilómetros más adelante transitando el ingreso a la ruta provincial Nº1, se encuentra el mirador del río Jeinimeni, que permite apreciar la región chacarera y sus métodos de riego con el cerro Castillo, siempre nevado, como telón de fondo. Por último, dando la vuelta se puede acceder al mirador del valle del río Los Antiguos, donde se aprecia este ambiente acuífero.
En lo que respecta a actividades relacionadas con la naturaleza, la pesca deportiva adquiere protagonismo, ya que Los Antiguos es uno de los pocos destinos de la Patagonia donde puede efectuarse esta práctica durante la temporada invernal. Ambientes como el lago Buenos Aires y el río Jeinimeni ofician de escenarios supremos para este deporte. El mote del Buenos Aires, “el lago de las grandes piezas”, revela sus generosas propiedades como pesquero: en esas aguas pueden capturarse combativas truchas Marrones y Arco Iris de hasta 3 kilogramos y también salmones del Pacífico o cohos. En este ámbito de acceso público es posible extraer dos piezas diarias por persona, siendo el horario óptimo de pesca de 11 a 18 horas.
Por su parte, el río Jeinimeni se presenta como un curso cordillerano argentino-chileno con mucha sedimentación en el fondo del lecho. Tanto la modalidad con mosca como el spinning son factibles para obtener truchas Marrones y Arco Iris. Algunos ejemplares, pueden sacarse hasta dos por persona, pueden alcanzar los 5 kilogramos.
El mote del Buenos Aires, “el lago de las grandes piezas”, revela sus generosas propiedades como pesquero: en esas aguas pueden capturarse combativas truchas Marrones y Arco Iris de hasta 3 kilogramos y también salmones del Pacífico o cohos. En este ámbito de acceso público es posible extraer dos piezas diarias por persona, siendo el horario óptimo de pesca de 11 a 18 horas.
Por su parte, el río Jeinimeni se presenta como un curso cordillerano argentino-chileno con mucha sedimentación en el fondo del lecho. Tanto la modalidad con mosca como el spinning son factibles para obtener truchas Marrones y Arco Iris. Algunos ejemplares, pueden sacarse hasta dos por persona, pueden alcanzar los 5 kilogramos.

2 COMENTARIOS

  1. la navidad de 1987 la pasé en el camping q da a ese lago, fue único!
    Quisiera volver con mi flia y mostrarles aquellas bellezas, me pueden mandar alguna página donde averiguar alojamiento y precios para hacer unos cálculos, ya que estamos pensando en ir en vehículo a recorrer Usuahia y santa cruz

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